De turismo por España

Si estás de visita en España por vez primera, se advirtió: este es un país que se transforma de forma rápida en una adicción. Posiblemente la pretensión de venir solo para unas vacaciones de playa, un recorrido a pie o bien una escapada a la urbe, mas antes que sabe que va a encontrarse enganchado por algo muy, muy diferente – la celebración salvaje de alguna celebración local, quizá, o bien la arquitectura de otro de Barna. Aun en los lugares más conocidos para visitar – de la capital, la capital de España, a las costas, de los altos Pirineos a las urbes árabes del sur – no son verdaderamente sorprendentes atracciones en todo instante, así sea restaurantes de tendencia en el País Vasco, los paisajes salvajes de las llanuras centrales, o bien galerías de vanguardia en el norte industrial. Pronto, se percatará de que no es solo una España mas muchos – y, en verdad, los propios españoles de forma frecuente charlan de Las Españas (las Españas).

En parte, esto es debido a un localismo prácticamente obsesiva, derivada de la creación a fines de mil novecientos setenta de diecisiete Comunidades autonomías – zonas autónomas – con sus gobiernos, los presupuestos y los ministerios culturales, aun las fuerzas policiales. Se podría meditar que está de vacaciones en España – sus anfitriones pueden estar persuadido de que realmente visitas Catalunya, y señalarán a una serie de diferencias en el lenguaje, la cultura y las tradiciones artísticas, por no charlar de las actitudes sociales y la política. En verdad, los viejos tiempos de una nación unificada, que se rige con mano firme desde la villa de Madrid, semejan haber desaparecido por siempre, como los reinos separados que componían el estado original en castellano se reafirman en una estructura fundamentalmente federal.

¿Algo de esto importa para los visitantes? Por regla general – no verdaderamente, puesto que pocos turistas tienen el tiempo o bien la inclinación a zambullirse en el alegato político de España moderno. Mucho más esencial es mirar alén de los clisés de la paella, matadores, sangría y la siesta si estás para conseguir el máximo desempeño de una visita a este país impresionantemente diverso.

Aun en los centros turísticos más touristed sobre-de la Costa del Sol, vas a poder hallar un genuino bar o bien restaurant donde come la gente local, y un pueblo no lejísimos, donde una tradición taurina-vetustez no debe nada al turismo. Las grandes urbes del norte, de Barna a Bilbao, se han reinventado como destinos culturales esenciales (y no todas y cada una cerrar por horas para un kip cada tarde). Y cuando el planeta ahora se ve a España en pos de inspiración culinaria – el país cuenta con ciertos chefs más conocidos y restoranes de vanguardia en el planeta – es claro que las cosas han alterado. España, pese a la inseguridad económica actual, se ve muy, muy diferente de hace una generación. Con lo que en el caso de que – se preparan para ser sorprendido.

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