Alvin Lee, guitarrista del grupo británico Ten Years After, no tenía la brillante originalidad de Jimi Hendrix, la técnica impecable de Steve Howe, o el feeling de Eric Clapton o Peter Green. Pero estaba dotado de una velocidad de digitación impresionante, y sus solos, claramente inspirados en la música de Blues, solían incorporar pinceladas de Jazz que le daban cierta originalidad. Estas cualidades, así como la capacidad de Ten Years After para ejecutar en directo un demoledor Blues psicodélico, quedaron patentes en la filmación del Festival de Woodstock de 1969, en la que Alvin Lee extrae las notas de su Gibson ES-335 a una velocidad de vértigo durante la interpretación de I’m Going Home.
La prolongadísima relación de Alvin Lee con Big Red, sobrenombre de su Gibson ES-335 de 1959, solo encuentra parangón en la fidelidad mostrada por Rory Gallagher hacia su Fender Stratocaster de 1961. (más…)


La final de la liga estadounidense de fútbol americano (“Super Bowl”) ha venido acogiendo en los últimos años la actuación de grandes artistas de música rock durante el descanso del partido. Aunque se trata de una actuación muy breve (menos de 15 minutos), su difusión es inmensa, alcanzando más de 100 millones de espectadores. La elección de los Who para ocupar el intermedio del partido jugado el pasado 7 de febrero entre los New Orleans Saints y los Indianapolis Colts era, por tanto, todo un honor para uno de los pocos grupos supervivientes de la década de los 60. 

El primer gran éxito de los norteamericanos Jefferson Airplane se produjo en abril de 1967 con Somebody To Love, una enérgica canción de tintes psicodélicos interpretada por la recién incorporada vocalista Grace Slick. Con ella quedará completada la formación clásica de Jefferson Airplane. El éxito de Somebody To Love convertirá a los Jefferson en el primer grupo de San Francisco en triunfar internacionalmente, y a Grace Slick en una de las primeras estrellas femeninas de la música de los años 60.